Hay un nuevo sheriff en el pueblo (I)

Si en Mugello quedaba alguna duda sobre lo duro que era Jorge Lorenzo, después de dos victorias más dominando de principio a fin, podemos decir que hay un nuevo sheriff en el pueblo de MotoGP.

Todo lo que pasa en el Gran Premio de Assen parece tener un valor especial, sobre todo para los que llevamos desde los años 70 pisando el santo terreno de «La Catedral». Y, por estar en Assen en un día tan especial, el ochenta aniversario de la primera carrera de motos celebrada sobre estos llanos, la victoria de Jorge Lorenzo se me quedará grabada en la memoria junto con imágenes de otros tiempos… de los tiempos de Agostini, de Nieto, pasando por los de Roberts y de Sheene hasta las de Doohan y de Rossi.

Antes de la salida de MotoGP hemos escuchado de nuevo el agudo rugido de la Yamaha OW23 500 de Giacomo Agostini y después el gran “Mino” hizo una segunda vuelta sobre una Yamaha M1 800 con el dorsal 1 sobre fondo amarillo… La primera vez que hemos visto una Yamaha rodar durante un GP con el número 1 desde la última carrera de Wayne Rainey en Misano, 1993.

Aquellas dos vueltas, que unían los años 70 con el presente, permitiéndonos contrastar el aullido de la 500 «2T» y el bramar ronco de la 800 «4T», ambas motos campeonas llevadas por Agostini, el hombre que más títulos, 15, y más victorias, 122, ha acumulado en los Grandes Premios, dieron una resonancia histórica a la victoria, la cuarta en seis carreras, de Jorge Lorenzo.

No digo que la era de Valentino Rossi ha acabado, pero creo, intuyo, que a partir de 2011 cuando el italiano arranque su decimosexta temporada (seguramente sobre una rugiente Ducati Desmosedici) estaremos entrando en una de esas épocas con guión… Como las de Hailwood-Agostini, Roberts-Spencer, y Rainey-Schwantz. Y queda por ver si Dani Pedrosa, en teoría uno de los tres oficiales de Honda en 2010 junto con Casey Stoner y Andrea Dovizioso, puede convertir la rivalidad Rossi-Lorenzo en un triángular, algo que sólo será posible si Dani y Honda encuentran la regularidad.

Lo que siento cada vez que vengo a Assen, no es nostalgia, sino continuidad y evolución. La sensación que me dio la victoria trabajada pero clara de Jorge sobre Dani fue de transición. Pase lo que pase, Lorenzo ya ha emergido de la larga sombra de Valentino que ha oscurecido las carreras deportivas de sus rivales… Principalmente Max Biaggi, Sete Gibernau y, aunque ganó el título de 2007, Casey Stoner.

El texto íntegro de este artículo se publicó en el número 2210 de Motociclismo