Piaggio X10

Piaggio X10Por fin Piaggio ha presentado el X10, sin duda un claro aspirante a sustituir a mi quierido Piaggio X9. Todavía no he tenido el gusto de probarlo, pero según nos van llegando fotos y comentarios de la gente que estuvo en la presentación este scooter va mejorando por momentos. Las primeras fotos nos parecía que tenía un estilo demasiado asiático, ahora pienso que tiene bastante más personalidad aunque me recuerde algo por delante al Suzuki Burgman y algo por detrás al Yamaha Majesty.

Cuadro de instrumentos del Piaggio X10De las tres cilindradas que se han presentado, 125, 350 y 500, la que más me llama la atención es la segunda. Tras seis años con mi X9 250 haciendo 60 kilómetros por ciudad y autovía, he decidido que no me falta mucho más motor, quizás un pelín más de punta y algo más de respuesta, que seguro me lo proporciona el 350. El motor tiene cárter seco, y un embrague multidisco en baño de aceite como principales argumentos técnicos que habrá que probar… ¿Superará sin problemas los 70.000 kilómetros sin problemas de mi Piaggio X9 250?

Hueco para el casco del Piaggio X10Más, como opción viene con ABS, algo que sin dudas pediré a mi nuevo scooter. Delante nos volvemos a encontrar con un doble disco, como en mi X9 con elementos de 280 mm. de diámetro. Las revisiones, que ahora se hacian cada 4.000 kilómetros, ahora son cada 10.000 en cuanto a cambio de aceite, y cada 20.000 las revisiones más completas, por lo que se reducirán los costes de mantenimiento (que ya de por sí eran muy pequeños).

Al final la broma me saldrá por 6.500 euros que cuesta la versión Executive del Piaggio X10 350, que viene equipada con ABS; me podría ahorrar 1.000 euros sin este extra, pero creo que por esta vez haré un exceso.

Adios a Diego Bosis

Diego Bosis, trialAyer nos encontramos con la triste noticia del fallecimiento de Diego Bosis de un ataque al corazón. Otro fuerte mazazo al mundo del deporte de la moto de fuera de carretera, tras la muerte, también inesperada, de Mika Ahola, hace ya varias semanas.

Siempre me he sentido mas trialero que endurero. El trial ha sido mi cuna dentro del motociclismo, una especialidad que he practicado desde muy jovencito y que pienso me ha formado como motorista y quizás como persona. Mientras mis compañeros de colegio tenían en el mundo del futbol a sus ídolos, los míos se llamaban Gorgot, Soler, Tarrés, Gallach, Codina, Miglio, Bosis…

Diego pertenece mi epoca dorada del trial, a la de la lucha de Jordi Tarrés contra el resto del mundo. Fue subcampeón del mundo en 1987 y 1990 siempre tras Jordi Tarrés que acaparaba toda la atención del Mundial de Trial con su inconfundible estilo. En 1987 además el equipo italiano, del que formaba parte, venció en el Trial de las Naciones.

Diego Bosis ha sido hasta el último momento el gran embajador del trial en Italia, ha formado a las nuevas generaciones de trialeros italianos y hasta 2007 le pudimos ver formando parte del equipo del país de la bota en el Trial de las Naciones… En su última comparecencia fueron quintos.

Bosis, además, ha surcado para mi la mejor etapa técnica del trial, la de la llegada de las pequeñas Fantic que revolucionaron la especialidad con monturas pequeñas, manejables y cilindradas de 250 cc. Mi primera Montesa, una Cota 200, era muy parecida a estas revolucionarias trialeras.

Tras un montón de meses

Hoy he estado puliendo la red de blogs de Motociclismo. He cargado nuevas plantillas de diseño, empezado a construir nuevas botoneras y poniendo un poco orden en este proyecto que comenzamos ya hace cuatro años y que teníamos un poco descuidado tras el lanzamiento de Motociclsimo.es y del resto de las páginas web de Motorpress Iberica.

Algunos dicen que el fenómeno de los blogs ya ha tenido su epoca, que está de capa caída, que ya no está de moda tras el estallido de las redes sociales, y sobre todo del microblogging, o sea de Twitter.

Pienso que tener y mantener un blog es un espacio de grande y abierto donde poder expersar todo aquello que se te queda en los dedos y que nunca llegas a escribir por compromisos o exceso de profesionalidad, y a lo que te dedicas es a esto del periodismo.

Será que hoy tengo el día comunicativo o que quería darme el placer de escribir sobre esta plataforma ahora que la tengo casi rearmada. Bueno, hoy sólo quería contar esto, hablar un poco de Internet y no tanto de motos. Espero que vuelva a coger el ritmo.

Aparcar la moto en la acera

En Madrid, de momento, está pertido el uso de las aceras para aparcar la moto, siempre que en las inmediaciones no exista un aparamiento para motos. Todavía son escasos a pesar de los esfuerzos del Ayuntamiento de Madrid por incrementar estos espacios. Hace unos días en el Facebook de Motociclismo se generó un debate con uno de nuestros amigos que fue multado por aparcar de esta forma.

En 2002 el Ayuntamiento de Madrid reguló el aparcamiento de motos y todavía estas normas se siguen aplicando con buen criterio por parte de los policías municipales. Más abajo os repaso las normas básicas sobre como dejar de una forma educada tu moto en aparcada en una acera, pero la principal es la de pensar siempre que debes molestar lo menos posible.

  • No circules con el motor en marcha por la acera. Utilízalo sólo para subir o bajar el bordillo. No cuesta tanto empujar unos metros.
  • No dejes la moto a menos de medio metro del bordillo. Para que los coches puedan abrir sus puertas.
  • No aparques en aceras de menos de 3 metros.
  • No dejes la moto pegada a una fachada. Piensa en los invidentes y en muchos peatones que circulan más próximos a ese lado que a la calzada.
  • No dejes tu moto a menos de 2 metros de un paso de peatones.
  • No aparques a menos de 15 metros de paradas de autobuses o bocas de metro. Circulan muchos peatones, se hacen colas y les estorbarás.

Ted Simon, he leído Sobre Ruedas

Ted Simon, Sobre Ruedas

Ted Simon, Sobre Ruedas

Ha sido mi lectura de la pasada Semana Santa el libro de Ted Simon Sobre Ruedas, editado recientemente por Interfolio. Ha sido como volver a reencontrar a un viejo amigo tras leer hace ya dos años Los viajes de Jupiter, en su reedición (primera) en español. Antes sólo lo tenías disponible en la lengua de Shakespeare.

Siempre me he preguntado qué rondaría por la cabeza de un trotamundos en moto tras cuatro años de viaje cuando volviese a casa. El caso más cercano que he visto es el de mi amigo Emilio Scotto, y pienso que él todavía vive en el manillar de su Honda Goldwing, La  Princesa Negra.

Si estás leyendo este post quizás sea porque disfrutaste como yo de Los viajes de Júpiter, donde Ted Simon contaba su viaje de cuatro años por todo el mundo a los mandos de una Triumph Tiger.

En esta segunda entrega nos encontramos con un viajero en moto en una encrucijada, la de seguir viviendo libre y de forma individual o dar el paso al compromiso de una pareja y de un hijo en ciernes. Ted volvió a su antigua casa en Francia y finalmente se estableció en California (se veía venir tras lo que contaba en Los viajes de Jupiter), al menos eso entendí yo. Entre medias nos cuenta alguna de las situaciones que vivió a lo largo del viaje, muchas de ellas cargadas de sentido del humor y casi todas las mismas que nos planteamos los que hemos rodado libres por mil carreteras en moto.

Toda esta experiencia vital nos la mezcla con una selección de sus mejores vivencias de su vuelta al mundo en moto, historias que nos vuelven a transportar a Los viajes de Jupiter, en Tailandia y Sudamérica.

Finalmente Ted volvió a su casa en Francia y de allí partió, esperando un hijo con su compañera Francesca, a California donde intentó rehacer su vida. En todo momento vuelve a estar en la encrucijada de volver a viajar o de convertirse en un ¿hombre respetable?

Ted Simon se ha convertido, cómo decirlo, en un gran amigo. No tuve la ocasión de conocerle personalmente cuando viajó a España para presentar Los viajes de Júpiter, y no veas como me arrepiento… Ya me lo advirtió mi amigo Gustavo Cuervo que ahora anda de viaje por China, en moto, claro.

Nuestros amigos de Interfolio, que con muy buen criterio han recuperado esta saga de literatura de viajes (y de motos), tienen todavía en la recámara la tercera entrega de Ted Simon, porque finalmente nuestro amigo volvió a coger una moto y volvió a la carretera. Todavía no hay fecha de publicación de Los sueños de Jupiter, pero ya estoy contando los días para ir a la librería a por él. ¿Será en 2011?