
Crisis, ese “maldito” término que está en boca de todos, en un mundo globalizado llega hasta los rincones más recónditos. El “continental circus” no podía ser ajeno. De hecho, MotoGP sufre dos crisis a la vez. Al igual que ocurre en España, que tenemos al unísono la crisis nuestra (la construcción, motor hasta ahora del país) y la mundial, falta de liquidez y desconfianza en los mercados.
MotoGP ya arrastra problemas por sí mismo; cada vez es más caro y menos rentable tener un equipo, como consecuencia cada vez menos pilotos en parrilla. A saber si serán 17 los que tomen partida este año, a la espera de tener noticias de Kawasaki. Más inversión y desarrollo no han sido sinónimo de más espectáculo, más bien todo lo contrario. Demasiado dinero en control de tracción y electrónica para obtener menos audiencia. Todo esto unido a la crisis mundial globalizada que nos azota iba a tener consecuencias. Kawasaki, en principio, tira la toalla y el resto de marcas decide que debe invertir menos porque no le salen las cuentas (lógicamente).
La GP commission se reunió de urgencia para tomar decisiones ya. A pesar de que los cambios más importantes para reducir costes, estaban planteados para 2010, han visto que había que coger el toro por los cuernos ahora, tomando las medidas posibles que reduzcan la inversión en el presente, en la pretemporada en tiempos de crisis.
Las medidas más importantes son las siguientes:
- En 125 y 250, al igual que en MotoGP, desaparece el entrenamiento cronometrado del viernes. De esta manera, habrá menos desgaste el primer día y más emoción el segundo. Ya no se volverá a dar una aburrida sesión del sábado bajo la lluvia, amparados en los resultados del día anterior.
- Más importante será seguro, la supresión de los entrenamientos post-carrera, excepto en Cataluña y la República Checa. De esta forma ahorrarán neumáticos, motores y muchos etcéteras totalmente evitables. No ayuda al espectáculo que haya más entrenamientos.
- Para que haya aún más ahorro en motores, en las últimas ocho carreras sólo se podrá hacer uso de cinco. Esta regla recuerda un poco a la fórmula 1 y empieza a mostrar un posible camino para el futuro, limitaciones en este sentido y penalizaciones en caso de falta de fiabilidad.
- Se limita la electrónica. Menos mal, por algo se empieza. El control automático de suspensión y el control automático de salida, dos tecnologías caras que no aportaban casi nada, ni visual ni práctico.
En 2010 seguirá el recorte de gastos; uno que está avisado es la vuelta a los frenos de acero.
Tal vez la crisis ayude a reconducir un poco un campeonato, que estaba llegando a gastos desorbitados. A ver si con estos recortes y los del 2010 aumenta el espectáculo y las audiencias…
La GP commission podría haberse reunido mucho antes y haber recortado muchos gastos. La tecnología y el dinero no son sinónimo de espectáculo, ni de audiencias, ni de mayores ventas en motos, ni de mayores campeones. Demasiados cambios reglamentarios cada año, que siguen sin dar la solución y desvirtúan en cierto modo la competición. Al menos este año tenemos monogoma, una cosa menos de qué preocuparnos.
Seguramente 2009 no sea un año espectacular como antaño, pero ya se sabe, cuando menos esperas el motociclismo más te sorprende.